La música extraña y la fiebre entre las sábanas me aturden, me aclaran, me distorsionan la imagen. No duermo ni estoy despierta, sólo imagino.Yo veo un ángel. En realidad veo un chico y creo que es un ángel. Me fijo en sus ojos, en su cara color ángel, me fijo en sus pestañas y en sus manos. En vez de fijarme en...¡Qué carajos puede ser! Lo jodido de mi situación!Bueno, la cosa es que lo miro.En mis sueños el me mira. Y yo, cojuda, en vez de creer que me mira normal imagino que me mira como lo miro. Siendo que en realidad nada más que lo normal se suscita.En el teatro te enseñan a caer, hacer sonar el piso y no lastimarte; en la vida la gente te enseña a hacerte el que no caes y a no hacer sonar el piso a pesar de lastimarte en lo más profundo.Yo normalmente no sonrio, pero desde que lo ví sonrio. Tú eres la causa, el efecto de mi buen humor todo el tiempo, mi amor propio creciendo, la resurrección de las quimeras y los cuentos de hadas dentro de mi esperanza son esperanza. Te quiero, te adoro, y ni sé si sábes de mi existencia.En el teatro te dan cinco metros cuadrados para que actúes, luego dos y medio, al final setenta centímetros. Al principio hay una vela a cinco metros de un corazón. Después no hay setenta centimetros entre mi corazón y tu cuerpo, pero en realidad tampoco hubieron cinco metros, pues eres un amor imposible. Para el actor siempre hubo mil besos, versos, palabras, acordes de piano, canciones y un interminable paisaje estelar entre la vela y el corazón. Para tí, que eres espectador, todo esto es sólo una maldita obra. Yo como estúpida siento que corro eternamente en mis estrechos límites, siendo que no voy a ningún lado en realidad.¿Y porqué me atrae de esta forma? Serán sus ojos, sus manos...o quizás, la música...pues esta siempre ha despertado la imaginación, las masturbaciones mentales y del corazón desde que dejamos de ser animales.De pronto sale el sol, y se entra; de pronto llueve, y deja de llover. Y yo a todo esto enamorada. No puede verme. Terminamos porque en realidad nunca empezamos.Y él me hace creer que los poetas no han pasado de moda. Aunque no crean ahora vuelvo a la esperanza sin esperanza.En mi cama doy vueltas y vueltas, rodando entre las sábadan que no se acaban. No duermo, no despierto, sólo imagino. La locura encierra la imaginación que me hacer ver a este ángel. Me hace sentir nervios antes de marcar el teléfono siendo que nisiquiera existe un teléfono, siendo que nisiquiera he dejado de dar vueltas en mi interminable cama. Lo llame tarde comportandome como una imbecil, buscando motivos para hablarle.El sentimiento es malo, el sentimiento es intenso. El sentimiento es la única verdad verdadera. Las masturbaciones mentales existen desde que dejamos de ser animales. Al dejar de ser animales es inevitable que enferme del corazón, y lo único que lo cura es la locura. La locura, la imaginación, porque él no es más que un extraño, un extraño al que quiero abrazar con todas mis fuerzas y gracias a esta locura tomo control de mi ser, de mis sentimientos.Lo único que sé es que espero que mi mente tome conciencia de este crimen maldito y espero que esta regrese a su estado normal, pues sé que todo esto no es más que un deseo , una fantasía, pues se que él y yo jamás nos diremos absolutamente nada.Hasta luego...Anahí
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